Miss Bimbo levanta pasiones en el Reino Unido

En el Reino Unido, varias asociaciones de padres, médicos, nutricionistas, y lobbies de lo mas varipointo, se han alzado en armas en contra de Miss Bimbo, una muñeca virtual la cual se va esculpiendo con herramientas tan controvertidas como operaciones de estética o dietas espartanas. El objetivo de los usuarios del site gratuÃto, la mayorÃa chicas menores de edad, es convertir a su Miss Bimbo particular en la mas fashion de la web.
El motivo de la controversia es que, según los detractores del juego, sus usuarios pueden confundir lo que ocurre en el universo de Miss Bimbo con lo que pasa en la vida real, con todas las consecuencias. A mi entender la cuestión está en que lo que ocurre en la vida real se refleja en el juego. Como otras tantas cosas. Como en todo lo que rodea a los menores, todo depende del prisma con el que se mira, y una buena educación y grandes dosis de información pueden ayudar en gran medida a un, denominado en el caso de los usuarios de Miss Bimbo, usuario influenciable.
Todos los prismas de Miss Bimbo, a continuación…
Un nuevo juego vÃa web se está erigiendo como el enemigo a batir de varias asociaciones de padres y profesionales de la salud británicos. El juego gira alrededor de Miss Bimbo, una muñeca virtual que está captando la atención de muchas niñas de Inglaterra, ya que de forma gratuÃta, pueden crear su propia Miss Bimbo recurriendo a sistemas que son el blanco de la polémica.
El objetivo de Miss Bimbo es convertirse en la chica mas guay, famosa y rica del site; para hacerlo, la muñeca virtual puede someterse a duras dietas y/o operaciones estéticas; en el juego la muñeca también puede visitar centros de belleza y de moda. Es precisamente la forma para escalar posiciones la que se ha convertido en objeto de la polémica, ya que son muchos los que consideran que el perfil del usuario británico podrÃa malinterpretar el irónico mensaje del juego, y basar la vida real en lo que ocurre en el universo virtual.

El núcleo del problema está en que en muy poco tiempo el site ha registrado más de 200.000 nuevos usuarios británicos, la mayorÃa de los cuales son niñas de entre 9 y 16 años fácilmente impresionables segun los detractores de Miss Bimbo, la peligrosa candidata a convertirse en el modelo a seguir por sus usuarios, que ven como la muñeca puede escalar posiciones sociales sometiéndose a prácticas tan controvertidas como dietas espartanas, con ayuda quÃmica en forma de pastillas, sesiones de inyecciones de Bottox para obtener unos labios a lo Angelina Jolie, o implantes de silicona para conseguir unas medidas de busto solo abarcable por un par de paracaÃdas. La defensa de los responsables del site es que es solo un juego, que a su vez es un espejo de la realidad.
Toda esta amplia oferta de posibilidades en Miss Bimbo tiene un precio, expresado en una moneda llamada Bimbo Dólares, que los usuarios obtienen a través de mensajes SMS con un coste equivalente a 1,5€. Esta tarifa es exactamente igual en Francia, de donde proceden los creadores del site, y en el cual el numero de usuarios ya sobrepasa los 2 millones; nótese que en el paÃs vecino apenas hay polémica alrededor del juego. Ningún medio español se ha hecho eco del fenómeno hasta que no se ha lanzado en Inglaterra.

Pero sea como fuere, Miss Bimbo esta ahora mismo en el ojo del huracán, y ya está padeciendo daños colaterales. Por ejemplo, el site está dando sÃntomas de la vorágine mediatica en la que se ha metido, y en la web ya se advierte que se están haciendo cambios en la mecánica del juego al que hasta el momento los usuarios estaban acostumbrados. Por ejemplo, se ha eliminado la opción de comprar pÃldoras de dieta para Miss Bimbo.
Otros aspectos que personalmente no acabo de entender, es que los creadores del site piden disculpas a los jugadores por la comparación que muchos medios han hecho entre Miss Bimbo y el juego, con ParÃs Hilton. Asà mismo, los padres del juego se lavan las manos ante la posibilidad de que el hecho de intentar recrear en la vida real lo que ocurre en el juego acabe en un desastre, ya sea relacionado con -cito literalmente- moda, cortes de cabello u operaciones de pecho. FaltarÃa más.

A la postre, Miss Bimbo es otro ejemplo de una recreación de lo que ocurre en la vida real, con la particularidad de que sus usuarios podrÃan ser sensibles a caer bajo la influencia de la muñeca virtual. Si eso ocurre, personalmente creo que el problema está, una vez más, en la educación del usuario que recibe por parte de sus padres y/o tutores. Nótese que el acceso al mundo de Miss Bimbo se hace a través de una red donde cualquier usuaria influenciable de 9 años puede localizar cosas mucho peores que la búsqueda de la autoestima a golpe de bisturÃ, o una figura esquelética a base de pastillitas de colores y una alimentación muy por debajo de los estándares saludables. Y en muchos ocasiones, lo que aparece en la red, no es un juego.
Una niña influenciable de 9 años británica es perfectamente consciente de que en su paÃs no puede moverse por la calle a golpe de fusil, pero puede comprar un videojuego recomendado para adultos. La misma niña sabe que beber sin moderación le puede arruinar la vida y que el amor no es un asunto fácil, pero traga casi a diario casos de adulterio, alcoholismo y similares de los más altos gobernantes británicos. La misma niña conoce perfectamente cómo y porqué Britney Spears no es ni por asomo la sombra de lo que fue y ha visto a la fashion Paris Hilton como acabó entre rejas.
Siguiendo estos patrones, la joven usuaria debe tener suficiente cabeza como para entender que las tetas NO son el paraÃso y que lo que ocurre a Miss Bimbo en el juego no tiene porqué ser igual al mundo real. Porque a veces, la realidad supera, y es mucho peor, que la ficción.



6 comentarios
Ir al formulario | RSS de los comentarios | URL del trackback